Desde Quito hasta Puerto Cayo, Stephanie y Alberto llegaron a Las Tanusas para celebrar uno de los momentos más importantes de sus vidas: su matrimonio.
En un entorno lleno de naturaleza, tranquilidad y frente al mar, vivieron una hermosa ceremonia cristiana en la que, rodeados de sus seres queridos, hicieron sus votos y juraron amarse y acompañarse para toda la vida.
Tuve el privilegio de encargarme de la fotografía y el video de su boda, documentando cada emoción, cada mirada, cada abrazo y todos esos pequeños detalles que hicieron de este día algo único.
Más que registrar una celebración, mi objetivo fue contar su historia y crear recuerdos que puedan volver a sentir una y otra vez con el paso de los años.
Stephanie y Hugo, gracias por confiar en mi trabajo para guardar para siempre este capítulo tan especial de sus vidas.